Vivimos en una sociedad dónde hacer dieta es lo adecuado, privarse de “caprichos” es lo que esperan de ti y que te preocupes por mantener la línea se instaura cómo una “obligación” sobre todo en el género femenino. Desde que somos pequeños/as nos enseñan que hay alimentos buenos y alimentos malos; utilizan la comida para premiarnos y para castigarnos. Esto hace que cuando somos mayores también nos premiemos con la comida o nos castiguemos sin comer algo que nos apetece.

La Navidad es una de las épocas más complicadas del año para una persona que sufre un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA): anorexia, bulimia, trastorno por atracón y otros; y para los seres queridos que desean ayudarla. Además, también es un momento clave para un posible inicio del trastorno.

Son fechas en las que solemos estar en mayor contacto con la familia y puede ser un momento vulnerable en el que se potencien comentarios sobre lo que se come o no, en relación al peso o al aspecto físico.
Muchas personas se sienten juzgadas a comer algo delante de la familia por miedo a que puedan tener una mala opinión sobre ellos en base a comer bombones o no; o tomar la decisión de repetir postre, por ejemplo.

Algunos de los pensamientos irracionales que están asociados con el Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) son: “No voy a poder comer nada”, “Todos me miran al comer”, “Todo esto engorda muchísimo”, acompañados de un gran malestar, miedo, ansiedad y sentimiento de culpa.

Igualmente, los medios de comunicación bombardean con titulares tipo “Cómo no ganar kilos durante la Navidad”. Esto no ayuda, empeora la situación y mantiene la ansiedad que se potencia en las celebraciones en familia alrededor de la mesa llena de comida.

ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA LAS CELEBRACIONES FAMILIARES

  • Evita hacer comentarios respecto al aspecto físico de tus familiares. Puede ocasionarles malestar.
  • Evita comentarios sobre el tipo de comida: “Esto es una bomba calórica”, “Esto engorda muchísimo” “Mañana no comemos y compensamos” “¿Te vas a comer todo eso?”

SIGNOS DE ALERTA ANTE UN POSIBLE INICIO DE TRASTORNO DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA (TCA)

  • Niega el hecho de tener hambre
  • Siente culpa por haber comido
  • Adquiere una rutina alimentaria diferente. Por ejemplo, se hace los trozos muy pequeños.
  • Evita comer con la familia y/o amigos poniendo excusas.
  • Se empieza a aislar de los/las demás y muestra bajo estado de ánimo
  • Se encuentra comida escondida o restos de envoltorios en su habitación.
  • Comienza a vestir con ropa más holgada
  • Intensifica el ejercicio físico y sigue una rutina muy estricta y dura.

Estos son signos de alerta que pueden estar relacionados con un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) pero no son criterios diagnósticos. Para diagnosticar un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) es imprescindible que la persona que lo está sufriendo sea evaluada por un profesional de la salud mental.

Si padeces un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), eres familiar de una persona que lo sufre o tienes dudas por si cumples con algún signo de alerta te animamos a ponerte en contacto con nosotros.

“Quererse a uno mismo es el principio de un romance para toda la vida” (Oscar Wilde)

Noelia Mata Galve, Psicóloga Clínica, en Red Cenit Valencia


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