Es fundamental para todos los estudiantes aprender a estudiar, en todos los niveles, en todas las edades, pues cuanto antes se aprenda a estudiar ante se lograrán óptimos resultados. En especial para aquel alumnado con TDAH, trabajar un buen método de estudio que les ayude a organizar y planificar y usar su tiempo de forma eficaz logrando buenos resultados académicos.

El fracaso académico es muchas veces consecuencia de una forma inadecuada de estudio y no sólo es debido a deficiencias cognitivas del alumno.

Con el paso del tiempo la comunidad educativa ha ido observando como aprenden y recuerdan los estudiantes de forma más efectiva. El problema es que no siempre se enseña empleando dicha metodología.

Presentamos algunos consejos para realizar un estudio óptimo para todos aquellos alumnos que aun no han adquirido un correcto hábito de estudio:

  • Estudia en un ambiente adecuado, con una mesa y silla adecuadas, un lugar tranquilo, sin ruidos, donde te encuentres a gusto, pero sin tener al alcance de la mano o vista objetos que te distraigan.
  • La iluminación debe ser suficiente. De 60 a 90 Watios cuando no es de día, coloca el flexo o lamparilla de forma que no te produzca sombras.
  • La temperatura debe ser adecuada, entre 20 y 26 grados. Y el lugar debe estar bien aireado.
  • Adopta una postura corporal adecuada: pies apoyados en el suelo, columna vertebral recta, brazos relajados y cabeza ligeramente inclinada hacia adelante. La distancia de los ojos al libro debe ser aproximadamente de 30 centímetros.
  • Planifica todo antes de empezar el estudio. Prepara y prevee todas las cosas que vas a necesitar. Ten cerca los apuntes, el libro, el diccionario, hojas para anotaciones, bolígrafos…
  • Es fundamental que tengas una buena predisposición hacia el estudio. Si existe motivación se produce un aprendizaje significativo, consiste en hacer un esfuerzo intencional para relacionar lo que vas aprendiendo con lo que ya sabías.
  • Aprovecha las clases y toma apuntes. Compara tus apuntes con los de tus compañeros.
  • Argumenta lo que estudias, sirve para comprender y asimilar los conocimientos.
  • Realiza prácticas. Si participas activamente en lo que estás aprendiendo, aplicando los conocimientos es más sencillo aprender.
  • Enseña a otros. La forma más efectiva de aprendizaje consiste en dominar y explicar lo que sabes desde todos los enfoques posibles. Estudiar en grupo también es una práctica aconsejable.
  • Haz pequeños descansos si te sientes fatigado.
  • Una vida sana te ayudará frente al estudio. Practica algún deporte, sigue una dieta equilibrada y duerme lo suficiente, al menos 8 horas cada día.

Hasta aquí, estos consejos son los mínimos que se deben tener en cuenta para aprender a estudiar, aunque parezcan evidentes, en muchas ocasiones no se aplican estas sencillas pautas.

Veamos ahora un método de entrenamiento en técnicas de estudio útil, para aprender a estudiar de forma más eficaz y satisfactoria. El método de estudio L.L.S.E.R.M.A.  es un programa de entrenamiento en técnicas de estudio que enseña a perfeccionar los pasos fundamentales para el aprendizaje y estudio. Como indican sus iniciales los pasos son: Lectura rápida, Lectura comprensiva, Subrayar, Esquematizar, Resumir, Memorizar y Autoevaluación.

Los diferentes pasos se explican a continuación:

Lectura rápida: consiste en leer rápidamente el tema para averiguar “de que va”, la idea general y las partes que tiene. Codificamos la nueva información y la relacionamos con conocimientos previos. Es una lectura de rastreo, fijándose en títulos, encabezamientos y imágenes. Al mismo tiempo se debe comprobar qué se sabe de este tema y qué relación tiene con los temas anteriores y siguientes.

Lectura comprensiva: consiste en analizar semánticamente la información, leer despacio, parte por parte, tratando de entender todo el significado. Es una lectura lenta, analizando relaciones de significado. Para ello, ajustaremos nuestra velocidad a la comprensión que vayamos consiguiendo. A mayor dificultad menor velocidad. Igualmente, mientras lees formúlate preguntas para comprender mejor y consulta todas aquellas dudas que te vayan surgiendo. Una vez comprendido el tema, se debe elaborar esa información de diferentes maneras para facilitar su posterior memorización y recuerdo.

Subrayar: se puede subrayar de diferentes maneras: lápiz, rotulador, recuadros, línea gruesa, línea fina, línea discontinua… De cualquier forma, remarcar la información según su importancia ayuda a discriminar la información relevante de la menos importante.

Esquematizar: consiste en ordenar gráficamente las palabras, frases, ideas, clasificaciones, consecuencias, clases, conceptos, características, datos…

Resumir: consiste en sintetizar la información más relevante. Un texto amplio se convierte en un texto más reducido pero manteniendo las ideas principales.

Memorizar: una vez integrada, esquematizada y sintetizada la información guardaremos lo aprendido para recordarlo posteriormente en la memoria a largo plazo.

Debes memorizar lo aprendido, repitiendo esquemas y resúmenes, evocando los datos y distinguiendo lo conocido de lo desconocido, lo nuevo de lo anterior.

Por último, es fundamental la Autoevaluación: consiste en comprobar lo aprendido, comprobar si se ha aprendido realmente el tema. Para ello nos haremos preguntas o exámenes ficticios para comprobar si nos lo sabemos y volveremos a repasar aquellos puntos que no dominamos suficientemente. También puedes comprobar tu aprendizaje con algún compañero o familiar o realizar ejercicios respecto al tema de estudio.

Practicar este método escogiendo dentro de él las estrategias que se acomoden más a tu estilo de aprendizaje y evaluar tus resultados, es la mejor forma de aprovechar el tiempo que se dedica al estudio, para que dicho tiempo resulte satisfactorio y los resultados académicos también. Sobre todo recordad que la motivación es un aspecto clave para un aprendizaje significativo.

Violeta Peláez Marco pedagoga y terapeuta en Red Cenit.