Acudimos a Red Cenit, a la desesperada, cansados de que nos mandaran de aquí para allá, y sin que nadie diera un diagnostico claro: ¡nadie se moja, pero eso sí, enseguida medican!, y como bien he aprendido junto a los profesionales de Red Cenit, medicación y la terapia van cogidas de la mano.

 

Cansados de que nos dijesen que eran manías, que estábamos obsesionados, y con problemas continuos por el tema en cuestión, decidimos empezar a buscar lo que nosotros considerábamos el camino correcto. En el tema del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), lo que menos nos importaba era la etiqueta, y lo que mas, la felicidad y estabilidad de mi familia, (como diría mi cuñada, a la que quiero mucho, si a un suéter de pura lana virgen no le ponen etiqueta, no sabré lavarlo ni cuidarlo, por lo que el suéter no llegará a pasar ni la primera temporada): LAS  ETIQUETAS SON IMPORTANTES. Quiero que mi niña “me dure” cientos de temporadas y en la mejor calidad posible, por lo que necesitábamos una buena terapia y una dosis correcta de medicación, (sin sobre medicar, como ya nos pasó, que es la tendencia de los psiquiatras que no quieren etiquetar)

Llegamos a Red Cenit mal, y aprendimos poco a poco a estabilizar nuestra vida. Con la terapia de la niña y la terapia de los padres mediante la misma psicopedagoga, (que si tengo que valorarla del 1 al 10, le pongo un 20). La terapeuta le ha llegado a la niña, se ha ganado su confianza, cosa que nadie había conseguido de verdad. ¡Estamos muy contentos!

He de decir que hemos pasado por otros sitios, y en el caso de este centro, puedo asegurar que me gusta muchísimo el trato personalizado, la seriedad, formalidad, y la profesionalidad que se nota solo con entrar. Las terapeutas van uniformadas ya que tienen que estar jugando o por el suelo, y el resto van con ropa de calle, pero en ningún momento se les ve desastrad@s  o desorden por el caos de los casos que llevan que es muy variado. Se aspira buen ambiente, y se ven casos muy complicados, pero tengo la plena confianza de que estamos en un centro muy preparado y especializado en el trastorno de mi hija, que es TDAH (subtipo combinado) y con comorbilidades (como el TND (Trastorno Negativista Desafiante) y TPS (Trastorno del Procesamiento Sensorial), con lo cual reconozco que ha sido un acierto 100% acudir a Red Cenit.

Un saludo, y os lo aconsejo que toméis las riendas del trastorno, que no es una vergüenza, son nuestros hijos, nuestra genética y nuestra sangre. ¡Es un orgullo decirlo, son especiales, sí, pero increíbles!

ÁNIMO EN EL CAMINO QUE ES MUY DURO, PERO SE PUEDE MEJORAR

Rosa Arándiga, mamá de una de las niñas de Red Cenit