Hoy hablamos sobre un aspecto característico de la conversación de los niños TEA. Incluso cuando hay avances notables en la comunicación y logran comunicarse verbalmente a través del habla, a muchos padres les llama la atención la característica unidireccional de la conversación de su hijo con TEA, perciben que  van “a su bola” también en el habla y que no les hacen caso cuando mantienen una conversación recíproca.

Sabemos que los síntomas fundamentales del autismo son:

1) Deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social

2) Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades

Esta dificultad a la que nos referimos abarca justamente los dos aspectos mencionados: la comunicación y la interacción social. Estas dos áreas están muy relacionadas, tanto es que en la descripción más reciente de los criterios diagnósticos (DSM-V) se han unificado estos déficits como dificultades en RECIPROCIDAD SOCIOEMOCIONAL.

El DSM- V los definen como un conjunto que puede abarcar desde acercamiento social anormal y fracaso de la conversación normal en ambos sentidos, pasando por disminución de intereses, emociones o afectos compartidos, hasta el fracaso en iniciar o responder a interacciones sociales.

Es común que les preguntemos cosas y que no nos respondan o que nos contesten con monosílabos, sin contemplar  la toma de turnos esencial para el desarrollo de una conversación recíproca. Por otro lado, si el tema de la conversación gira en torno de sus intereses/aficiones, (coches, transportes, espacio, animales, números,…), puede que hablen muchísimo y que den pié a una conversación con algunos turnos entre las dos personas, aunque se podrá seguir notando la falta de reciprocidad socioemocional. Al no mirar a la cara cuando están hablando, pueden no considerar si el oyente está comprendiendo lo que dicen o si sigue interesado en la información, así como también monopolizan la conversación sin dejar espacio a que la otra persona hable o interrumpiendo su discurso.

Estas dificultades pueden estar relacionadas con su dificultad pragmática, o sea, en comprender las normas de uso del lenguaje. Ellos pueden pensar: si alguien me pregunta algo, lo contesto y punto. Pueden no comprender que una pregunta puede ser un intento de iniciar una interacción social o una conversación en la que sería interesante añadir información además de la que ya ha sido preguntada, así como hacer preguntas, dando pié a una conversación más duradera, compleja y recíproca.

Para ayudarles a comprender y a respetar estas normas sociales, los apoyos visuales son una herramienta fundamental. Hay que clarificar aspectos de la interacción social que son muy obvios para los demás y que a nuestros peques les cuesta comprender si no los explicamos directamente.
Aquí tenéis un DESCARGABLE para trabajar estos aspectos de la conversación con vuestros hijos o alumnos. Con este apoyo visual, primero les explicamos estas normas de la conversación, dándoles ejemplos prácticos. Luego, seguimos practicando estos aspectos recordándole al niño que respete determinada  norma a través del señalamiento de la misma en el panel visual mientras esté hablando.

Este apoyo visual abarca algunas de la multitud de habilidades que se deben desarrollar para lograr una conversación recíproca en los niños con TEA, de manera que el terapeuta es la persona que valorará las habilidades del niño y diseñará su programa de intervención, listando una secuencia de objetivos/habilidades a trabajar.
Podéis acceder también al link de un artículo anterior donde también se trabaja la comunicación a través del juego de los 5 sentidos.

Si notas alguna dificultad en la comunicación o interacción social de tu hijo, no dudes en buscar ayuda profesional.

Referencias:

DESCARGABLE de Hormigas Informáticas

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and  statistical manual of mental disorders (5th ed.). Washington, DC: Author.

Naiara Minto de Sousa es psicóloga y colaboradora en Red Cenit