Pasa a menudo. Muchos adultos han crecido creyendo ser la oveja negra de su familia y tras descubrir que su hijo es diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad  (TDAH), se sienten identificados  y descubren a través de ellos que muchos de sus problemas, dificultades y conflictos vividos desde la infancia tienen una respuesta, sin saberlo. Son adultos con TDAH.

Recuerde cuantas veces ha tenido que disculparse por haber herido los sentimientos de alguien al decirle algo sin haberlo pensado antes y de lo que luego se ha arrepentido; las nervios que siente cuando debe aguardar una cola o cuando de repente le cambian los planes sin avisarle; lo interminables que pueden llegar a ser las sobremesas; la cantidad de veces que se ha comprometido a algo que luego no ha cumplido; o cuántas cosas comienza y no termina; lo despistado u olvidadizo que puede llegar a ser,…

Podemos afirmar que:

  • El TDAH es real, la causa es neurológica, del cerebro.
  • Cuando un progenitor tiene TDAH, entre el 40% y el 57% de los hijos biológicos también lo tendrá.
  • No solo afecta a los niños ya que, dos de cada tres lo seguirá sufriendo a lo largo de su vida con una variable manifestación y evolución de los síntomas. Serán adultos son TDAH.

En la etapa adulta los signos del TDAH se sienten, aunque externamente no sean observables. Así, al final de la adolescencia e inicios de la edad adulta, la hiperactividad disminuye notablemente dando paso a una hiperactividad más interiorizada o subjetiva. Sensaciones de inquietud interna,  necesidad de mantenerse ocupados en algo, de llevar a cabo varias actividades. Si bien las quejas más habituales están relacionadas con síntomas de inatención, problemas con la memoria de trabajo y en general con un déficit de las funciones ejecutivas.

Los más escépticos pensarán que todos nos distraemos con facilidad algunos días o que tenemos dificultades para concentrarnos en otras  ocasiones. Pero lo que realmente diferencia al adulto con TDAH de los demás, es la considerable mayor frecuencia e intensidad con la que sufre estos problemas y de forma sostenida en el tiempo, además de causarle una disfunción en al menos dos ámbitos de su vida diaria como:

  • Trabajo y educación.
  • Relaciones y vida familiar.
  • Contactos sociales.
  • Hobbies y tiempo libre.
  • Seguridad en sí mismo y autoimagen.

Es importante aclarar algunos puntos:

  • Para diagnosticar TDAH en un adulto es preciso que los síntomas estuviesen presentes antes de los doce años.
  • Que se hayan reducido las dificultades que tenía cuando era niño para administrar el tiempo, concentrarse, controlar los impulsos… NO significa que ya no se tenga TDAH.
  • No haber tenido ningún síntoma de niño relacionado con el trastorno, muy probablemente SÍ signifique que NO lo padece.
  • Si ha desarrollado los síntomas propios del TDAH solamente cuando se es adulto o recientemente, podrían estar causados por algo distinto, como por ejemplo una lesión cerebral, que genere una disfunción ejecutiva.

En la actualidad existen entrevistas semiestructuradas que permiten una evaluación rigurosa de los síntomas del trastorno en la edad adulta, así como, de las disfunciones que éste genera (en nuestros centros de Red Cenit Valencia y Castellón están disponibles) También existen listados de síntomas adicionales asociados al TDAH, sin dejar pasar por alto, los criterios oficiales de la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (DSM-V)  editado por la Asociación Americana de Psiquiatría en 2013, así como, diversas baterías neuropsicológicas adaptables para cada caso.

Solo un profesional cualificado y especializado en TDAH puede y debe ser quien realice una evaluación precisa, encaminada a establecer un adecuado diagnóstico en el que se descarte la posibilidad de que los síntomas se expliquen mejor por la presencia de otro trastorno mental o médico, así como, la valoración de la posible presencia de otros trastornos comórbidos que suelen presentarse asociados con él.

Piense en alguien cercano a usted, preferentemente en alguien que conozca desde la infancia o  del que disponga de información fiable y contrastable de su historia vital o, simplemente piense en usted mismo y marque las casillas de la siguiente lista en la que la respuesta pueda ser sí.

Síntomas como:

1.  Se distrae fácilmente con estímulos superfluos o pensamientos irrelevantes.

2. Toma decisiones de manera impulsiva. Habla o actúa sin pensar primero.

3. Tiene dificultad para dejar de hacer cosas que no debería hacer o abandonar un  comportamiento que no debería tener.

4. Empieza un proyecto o tarea sin leer o escuchar las instrucciones con atención.

5. Es incapaz de cumplir las promesas o compromisos que contrae con los demás.

6. Tiene problemas para hacer las cosas en el orden adecuado.

7. Conduce más rápido que los demás, o si no conduce, le cuesta llevar a cabo actividades lúdicas, divertirse sin hacerlo estrepitosamente o habla rápido y en exceso.

8. Le cuesta prestar atención en tareas o en actividades de ocio.

9. Le resulta difícil organizar tareas y actividades.

Si marca cuatro de los primeros siete síntomas o seis de los nueve totales, es probable que sea un adulto con TDAH. Si es así, lo recomendable es acudir a un profesional especializado (en nuestros centros de Valencia y Castellón podrán encontrar profesionales cualificados para ello) para que le realice una evaluación pormenorizada ya que, con un diagnóstico adecuado y fiable puede beneficiarse del tratamiento que, según las recomendaciones internacionales, debe ser multimodal de forma que se combinen las intervenciones farmacológicas con las neuropsicológicas y las psicosociales.

Y si se pregunta si ¿es posible acabar con ese sentimiento interno y permanente con el que ha convivido hasta ahora, esa sensación de sentirse incompetente o inferior debido a la probable acumulación de fracasos en las diferentes facetas de su vida? La respuesta no lo dude, es SÍ.

Cuando pueda comenzar a responder a todos esos ¿Por qué? que planean por su mente, podrá comenzar a encontrar cierta tranquilidad y sobre todo soluciones a sus problemas. Ponga su caso en manos de especialistas cualificados que le orientarán y pronto encontrará respuestas a sus preguntas y  alivio, porque por fin tiene una respuesta del por qué su vida ha estado y sigue estando llena de dificultades. Encontrará soluciones porque sabiendo que estas dificultades son consecuencia de algo que tiene un nombre, TDAH, podrán ofrecerle las herramientas más adecuadas y utilizarlas en cada momento, para superar los problemas y retos que se le planteen a diario y con los que deba lidiar. En definitiva, podrá reestructurar y cambiar esas cogniciones y creencias disfuncionales que le han perseguido a lo largo de la particular historia de su vida.

Paqui Moreno. Psicóloga y terapeuta en Red Cenit en Valencia

Puedes ver en este enlace del minuto 35′ al minuto 45′ aprox. un caso que nos sirve de ejemplo para ilustrar este artículo

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