Cuando hablamos de TDAH en niños, solemos centrarnos en las dificultades: falta de atención, impulsividad o problemas en el colegio. Sin embargo, cada vez más estudios señalan que también existen fortalezas asociadas al TDAH que pueden potenciarse.


¿Puede el TDAH tener aspectos positivos?

La respuesta desde la investigación es clara: SÍ. Pero necesitan un entorno adecuado para desarrollarse.

¿Qué es el TDAH y por qué hablamos de fortalezas?

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a la atención, al control de impulsos y la actividad motora.

Tradicionalmente se ha estudiado desde el déficit, pero investigaciones recientes proponen un enfoque más equilibrado: analizar también las capacidades y habilidades asociadas.

 ¿Qué fortalezas se han observado en el TDAH?

La evidencia científica muestra varias características positivas:

 1. Creatividad y pensamiento divergente

Diferentes estudios han encontrado que las personas con TDAH pueden obtener mejores resultados en tareas de pensamiento creativo y original. Incluso en algunos trabajos con niños muestran mayor fluidez y originalidad en ideas

 2. Hiperfoco (en tareas motivantes)

Aunque existe dificultad atencional, también puede aparecer una concentración intensa en actividades de interés, lo que favorece el aprendizaje en esas áreas

3. Energía, curiosidad y motivación

Muchos niños con TDAH muestran altos niveles de energía, exploración y búsqueda de estímulos, lo que puede facilitar el aprendizaje activo.

4. Pensamiento flexible e innovador

Las mismas características que dificultan seguir normas rígidas pueden favorecer pensar de forma diferente y encontrar soluciones nuevas

¿Cómo potenciar estas fortalezas?

En casa:

  • Permitir actividades creativas (dibujar, construir, inventar historias)
  • Reforzar intereses específicos (“sé que esto te encanta”)
  • Valorar el esfuerzo, no solo el resultado

Ejemplo:
Si le gustan los animales, usar ese interés para trabajar lectura o escritura.

En el colegio:

  • Uso de aprendizaje práctico y dinámico
  • Tareas cortas y variadas
  • Permitir movimiento controlado

Ejemplo:
Aprender matemáticas con juegos o manipulando objetos.

Importante: fortalezas ≠ ausencia de dificultades

Es fundamental no idealizar el TDAH. Las fortalezas existen, pero conviven con dificultades reales.
El objetivo no es negar el problema, sino equilibrar la mirada clínica.

El TDAH no es solo un conjunto de dificultades. También implica una forma diferente de procesar la información que, bien acompañada, puede convertirse en una ventaja.

Ayudar a un niño con TDAH no es solo corregir lo que le cuesta, sino también descubrir en qué puede brillar.

Santiago Navarro es psicólogo clínico en Red Cenit

SI NECESITAS ORIENTACIÓN O AYUDA PARA TU CASO PERSONAL, PUEDES CONSULTARNOS VÍA ONLINE (SECRETARIA@REDCENIT.COM); TELEFÓNICA (96 360 16 16 – 609 759 016); O PRESENCIAL (C/ GUARDIA CIVIL, 23 – VALENCIA)
POSIBILIDAD DE CONSULTA A TRAVÉS DE SKYPE (SOLICÍTANOS INFORMACIÓN SOBRE PRECIOS)