EN EL ANTERIOR POST SOBRE TRABAJAR LA ECOLALIA DESDE CASA, OS DIMOS UNA SERIE DE CONSEJOS Y ORIENTACIONES  PARA FACILITAR LA COMPRENSIÓN A NIÑOS CON TEA. HOY OS CONTAMOS COMO FACILITARLES LA EXPRESIÓN VERBAL

Recordar de nuevo que la ecolalia en niños con autismo se presenta cuando no comprenden lo que se les dice, o cuando no presentan las suficientes habilidades lingüísticas como para generar respuestas ajustadas. También se considera una señal de que empieza a sintonizar con el lenguaje y a entender  lo que es la comunicación. Intentan comunicarse pero no tienen los recursos necesarios para ello. Por lo tanto, debemos reforzar la competencia comunicativo- lingüística de estos niños, y la mejor manera es a través de de un profesional de la comunicación y del lenguaje. De esta forma podremos reducir la presencia de la ecolalia.

Hoy abordaremos la segunda parte de las diferentes estrategias que podéis seguir desde casa, para involucraros de lleno en este proceso. (Estrategias para facilitar la comprensión en niños TEA con ecolaliaparte I)

Facilitar la expresión verbal funcional y ajustada

  • Para facilitar la expresión funcional del niño con autismo y reducir las conductas ecolálicas, podemos ofrecerle modelos verbales alternativos más apropiados en cada situación. Para ello, es imprescindible, ajustarnos a su nivel de competencia lingüística, para que el niño/a pueda decodificar el mensaje de forma analítica, en sus unidades correspondientes, e incorporar ese modelo, con el fin de generar un lenguaje espontáneo y flexible; evitando a toda costa ofrecer modelos demasiado complejos.
  • Estos modelos deben darse aislados, es decir, sin verbalizaciones previas o posteriores al mensaje
  • Para proporcionarle un modelo alternativo al eco, tenemos varias opciones:
    • Podemos enseñar al niño/a a repetir exclusivamente cuando se le da la consigna: “Di X”, formulando la pregunta y el estímulo discriminativo (“Di”) en un tono bajo, mientras que el modelo se emite en voz más alta. A medida que el niño/a va integrando esta dinámica, es necesario ir poco a poco desvaneciendo las ayudas y dejando que sean las claves del medio quienes desencadenen la comunicación.
    • Otra técnica consiste en llevar el dedo a la boca en señal de “callado”, cuando formula la pregunta; o tapar la boca del niño/a y destapar cuando toca reproducir el modelo. Posteriormente, como en el caso anterior, se difumina esta ayuda convirtiéndola en un gesto visual, hasta que el niño desarrolle espontaneidad.
    • O también, podemos acompañar desde un principio, el modelo verbal con un modelo visual (pictograma, foto, objeto), para, tras un entrenamiento, ir desvaneciendo la ayuda verbal y provocando la emisión solo con el apoyo visual  e ir progresivamente retirándolo, hasta que se generen respuestas espontáneas.
  • Una vez el niño con TEA haya producido el modelo presentado, debemos responder a su intención comunicativa garantizándole aquello sobre lo que se ha comunicado. Por ejemplo: cuando un niño dice “vamos de paseo”, como en la canción, produciendo un eco demorado, pero que cumple una función comunicativa (la de pedirte el coche de juguete) podemos darle un modelo alternativo que puede ir desde “coche”, “dame coche”, “dame coche rojo”, etc., en función de la competencia del niño; y cuando el niño lo produzca, responder al propósito de su emisión entregándole el coche.
  • Si las circunstancias no permiten que una petición sea satisfecha, se le da una respuesta firme y siempre con la misma estructura: “No hay…”
  • Es conveniente evitar dar modelos verbales incompletos para que el niño/a termine la emisión por ti. El modelo que le ofrezcamos debe ser completo y, si el caso lo permite, parcializar la ayuda más adelante, en el contexto de una retirada progresiva de la ayuda/modelo.
  • También podemos entrenarle para que aprenda a responder SÍ o NO ante preguntas cerradas. Pero para las fases iniciales del entrenamiento conviene cerciorarnos de qué le gusta o qué va a querer y qué no. Por ejemplo, durante el juego el niño se acerca y te lleva la mano hacia la caja con la intención de que se la abras. Podemos preguntarle ¿Abro la caja? Y le ofrecemos el modelo verbal “sí” ya que estamos seguros de que eso es lo que quiere.
  • Del mismo modo, podemos entrenarle a responder “no lo sé” cuando no sepa la respuesta. Por ejemplo, con tarjetas de vocabulario, unas de sobra conocidas y otras que sepamos muy bien que desconoce y preguntarle ¿qué es esto?, dejando que conteste cuando lo sepa y ofreciéndole el modelo para que verbalice cuando no lo sepa.
  • También podemos ayudarlos a crear respuestas instantáneas listas para ser usadas ante preguntas estándar como ¿Cómo te llamas?, podemos repetir el ejercicio hasta que el niño de una respuesta apropiada sin necesidad de ayudas.

Por último, deciros que si tenéis cualquier pregunta sobre cómo implementar estas orientaciones, no dudéis en consultar con un profesional del lenguaje y seguro que os podrá ayudar. En nuestros centros de Valencia y Castellón estaremos encantados de atenderos.

María Vivó, es especialista en audición y lenguaje, y terapéuta en Red Cenit Valencia