Siempre estamos hablando de las actividades que pueden hacer los niños en verano y, nos centramos tanto en ellos, que nos olvidamos de que también hay otros aspectos que son importantes trabajar, mimar y potenciar , como es la unión familiar.
Lo que interesa de la estructura familiar  no es de cuántos miembros está compuesta, sino las consecuencias que esa estructura tiene sobre la posibilidad de interacción de los niños con sus iguales y con los adultos dentro del hogar.

Lo que más influye es la calidad de las relaciones interpersonales que se dan entre los familiares. También el clima familiar influirá en la conducta infantil al elegir los estímulos a los que va a estar sometido el menor, aunque los comportamientos de éste no son reproducidos al cien por cien, ya que el niño hace una elaboración individual del entorno. Es decir, el clima familiar va a funcionar como modelo para el niño  y así elabora su propio repertorio de conductas.

En las vacaciones se crea un caldo de cultivo óptimo para estar más tiempo con nuestro hijos y así poder darles una mejor calidad de todo su entorno, ya que no hay horarios estrictos ni actividades complementarias. Hay una mayor flexibilidad en las rutinas lo que potencia el diálogo con ellos y de este modo afianzar los lazos y vínculos creados durante todo el año en el ámbito familiar. Es un buen momento para fortalecer las estructuras familiares, ya que las tensiones y el  estrés del curso se han dejado atrás. Los rasgos de un clima familiar adecuado influye en las conductas de apoyo, la afectividad y el razonamiento, todo ello mejora la autonomía del niño .

Un estilo de crianza, de tipo asertivo o democrático nos ayudará en nuestra labor de unión familiar. Tenemos que ser conscientes de que hay que tener varios aspectos claros si queremos que sea efectivo este estilo:

  • Tener en cuenta los niveles de afecto y comunicación asertiva
  • Establecer normas claras y precisas
  • Uso de estímulos en detrimento de los castigos, y recurrir a este como último recurso
  • Aceptar opiniones de sus hijos.

De este modo conseguiremos que nuestros hijos sean:

  • Competenetes socialmete y tengan habilidades y recursos
  • Respeten los derechos propios y los ajenos
  • Sean responsables e independientes por lo que su autoestima aumentará
  • Tengan facilidad para resolver conflictos a través de la negaciación
  • Sean participativos y cariñosos

Y por supuesto, debemos adoptar medidas para que los resultados sean óptimos y así adaptarnos a las nuevas necesidades que presenten en el modelo de crianza cuando tenemos un hijo con algún trastorno, discapacidad o enfermedad. En RED CENIT, ayudamos a todas las familias que necesitan de una orientación específica de modelo de crianza sea cual sea su situación, siempre hay recursos para todos.

Alejandra Setién Grangel, psicóloga y terapeuta en Red Cenit Castellón