Aprender y crecer jugando. La evolución del juego infantil II.

Bebe-Jugando

En nuestro anterior post tratamos sobre el juego funcional y como va evolucionando el mismo, desde el nacimiento del niño, hasta los 2 años de edad. Hoy trataremos sobre las competencias que se observan y por tanto, los niños comienzan a asimilar al finalizar este primer periodo de o-2años. Además, queremos explicaros qué áreas cerebrales se estimulan a través del juego funcional en dicha etapa.

Competencias adquiridas al llegar a los 2 años (aprox).

– Son capaces de combinar dos o más objetos en el desarrollo del juego.

– Logran poner a funcionar un objeto mecánico por sí mismos.

– Se inician en los juegos de construcción; apilando para formar una pequeña torre, o encajando piezas grandes en sus correspondientes huecos…

– Les divierte y les gusta escuchar cuentos e historias cortas.

– Juegan a imprimir sus primeros garabatos en cualquier superficie.

– Se inicia el desarrollo de la autoafirmación del niño sobre sí mismo, ya que, lo importante para él será el descubrimiento de su propio ser, de sus posibilidades.

– La conquista motora conseguida, le  va a dar confianza en sus propios medios, para iniciar el proceso de autonomía.

Al final de este periodo, el juego es más instrumental porque se ha aprendido a utilizar un objeto como medio para conseguir otro objeto más alejado que le interesa para jugar.  Y con referencia a las acciones que utiliza jugando, al final de este periodo dichas acciones son representadas mentalmente por el niño antes de actuar, es decir, que sabe hacer pequeñas representaciones imitando a los adultos, por ello podemos decir que la imitación empieza a ser diferida (imitar en ausencia del modelo). Logra imitar distintas onomatopeyas, gestos o movimientos  cómo: “hacer que come en un plato vacío” o “hacer que habla por teléfono”…Todo ello son prerrequisitos fundamentales para iniciarse en otro tipo de  juego correspondiente a la siguiente etapa, llamado juego simbólico.

Juega con: juegos de interacción social con canciones que hacen referencia a su esquema corporal, juega con objetos como muñecos, animales, objetos de la vida cotidianos, triciclos, juguetes para arrastrar y empujar como trenes y cochecitos, aviones, juegos de balanceo, cubos para apilar e iniciarse en las primeras construcciones, cono de aros y encajables sencillos, juegos de agua y arena, pelotas de diferentes tamaños, crayones,  instrumentos musicales, cuentos con ilustraciones, juguetes simples en forma de réplicas del mundo de los adultos.

¿Qué áreas cerebrales estimula el Juego funcional? 

El área de la Motricidad Gruesa: en primer lugar ayuda a fortalecer los músculos del cuello para conseguir el control cefálico. Se desarrolla la coordinación del movimiento, el desplazamiento, el equilibrio estático y dinámico.

El área de la Motricidad Fina: El desarrollo de las habilidades de psicomotricidad fina son decisivas para el niño. Sus logros en este campo abren la puerta a la experimentación y al aprendizaje sobre su entorno y como consecuencia, juega un papel fundamental en el desarrollo de la inteligencia.

El área Cognitiva: se inicia la estimulación de la vista, la capacidad perceptiva y de la atención, la memoria y conductas de anticipación. Se desarrolla el pensamiento para entender y comprender al adulto y el mundo de los objetos, las relaciones causa-efecto, conocimiento físico al actuar sobre los objetos para ir conociendo sus cualidades, elaborando estructuras mentales simples (repeticiones) y llegar a representaciones internas.

El área del Desarrollo Sensorial: se dan las primeras experiencias sensoriales (táctil, auditivo, visual, olfativo y gustativo etc.), descubre sensaciones que producen los juguetes, desde el ruido de un sonajero,  hasta los diferentes tactos de una alfombra de tela, o la variedad de formas y colores, pasando o una canción de juego de manos donde se familiariza con el sentido del ritmo y la música. Se estimula el desarrollo de los procesos sensoriales de imitación y creatividad.

El área del Lenguaje y la Comunicación: donde el bebé aprende palabras aunque no las diga todavía, empieza a  comprenderlas y a comunicarse imitando los movimientos o  gestos más o menos complejos. Aparece la sonrisa, las protoconversaciones, gestos comunicativos, vocalizaciones, balbuceos, y primeras palabras.

El área de la Autonomía personal: Se inicia la conciencia de sí mismos al descubrir la funcionalidad de su propio cuerpo a medida que aprende sobre las partes de este, desarrollando así su esquema corporal.

El área de la Socialización: ya que a través de la interacción social con los adultos de referencia, va respondiendo a risas, juegos de miradas etc. La referencia social y la atención conjunta con los protodeclarativos y protoimperativos. El contacto físico, y en especial  con la figura materna, es fundamental en esta etapa puesto que comienza a establecerse el primer vínculo emocional a la vez que se estimula el desarrollo de su propia autoestima.

Es muy importante atender y ver  a un niño cuando juega, ya que  podemos observar si  algo no marcha bien, tanto por nuestra parte como por parte de la guardería, escuela infantil, cuidadores… y tomar las medidas oportunas llegado el caso.

Dejar jugar libremente al niño, observarle mientras juega y por supuesto, es imprescindible dedicar parte de nuestro tiempo a jugar con ellos. Solo así sabremos evaluar el desarrollo de nuestros niños y ante todo disfrutar juntos de esta etapa de crecimiento y descubrimiento.

Pilar Espinosa psicóloga y terapeuta en Red Cenit.