¿Tu hijo no quiere dormir solo? ¿Dice que tiene miedo de irse a la cama? ¿Esta situación te incomoda y se va alargando en el tiempo ¿consideras que es pequeño y puede seguir así durante un tiempo?

Antes de empezar a crear nuevos hábitos y rutinas los papás debéis tener claro si realmente queréis este cambio, o si estas conductas son una forma de evitar otros sentimientos: soledad, etc. Supongamos que este no es el caso del que  hablamos, y tenemos la necesidad de ayudar al niño a dormir solo. No hay un truco que por arte de magia haga que se establezcan rutinas y nuevos hábitos de la noche a la mañana, para eso es necesario un programa de recompensas para aplicar junto con los padres y los hijos y, además, realizar una serie de conductas que aconsejamos a continuación.

  • Crear un ambiente propicio: es necesario que los niños sepan cuando es la hora de dormir. Si son pequeños puede que no sepan muy bien si son las 10 o las 11 y no lo entienda. Debéis crear una señal que signifique la hora de dormir, como leer un cuento, contarnos en la cama que tal ha ido el día, lavarse los dientes y dormir, etc.
    Debemos intentar y procurar que la última actividad que haga el niño antes de dormir sea tranquila y relajada. Debemos evitar que  niño vea en la televisión imágenes de acción, o juegue con videojuegos antes de ir a dormir porque estas actividades le activaran y mantendrán a su cerebro en estado de alerta.
  • Crear un habito: una vez que el niño este calmado dentro de la cama es necesario que se quede solo en la cama hasta que se duerma. Muchos padres tienen la costumbre de acostarse con los hijos hasta que se duermen, o los llevan a sus camas hasta que se duermen y después los llevan a la cuna. De esta forma el niño se acostumbrará a quedarse acompañado cada vez que se vaya a dormir, pero lo que estáis haciendo es crear una inseguridad. Solo podrá dormir en compañía y será su señal para irse a dormir creando aquí una gran dependencia. Es normal que la principio llore mucho o pida quedarse con una luz encendida Si es mayor y se levanta para ir a buscaros debéis ser firmes y pacientes tantas veces como sea necesario y devolverlo a su cama.
  • Reforzar esa rutina: si habéis conseguido ayudar al niño a dormir solo con la señal que hayáis marcado hay que felicitarlo por lo que ha conseguido. Aquí entra en juego los programas de refuerzo o las economías de fichas. Al principio debéis consensuar las rutinas que se deben seguir y será recomendable reforzar durante los primeros días esas conductas hasta que se conviertan en hábitos. También cabe destacar que el hecho de ser capaz de dormir solo para ellos es una recompensa muy grande, les hace sentirme “mayores”, refuerza su autoestima y sus sentimientos de valía.
  • Ser constante: todos esos esfuerzos no tendrán resultado si no repetimos esos pasos todas las noches. Es necesario que las rutinas se repitan de igual forma todas las noches hasta que consigamos instaurarlas.

NUNCA saquéis al niño de la cama si no duerme ni lo saquéis de la habitación cuando empiece a llorar porque estaremos creando un refuerzo a esa conducta evitativa y su herramienta para evitar la situación de dormir solo será el llanto.

Por otro lado, puede haber otras razones por las cuales los niños no quieran o puedan dormir solos, como miedos a la oscuridad, a los monstruos, fobias, o traumas infantiles no superados. Cabe destacar que muchos miedos que tienen vuestros hijos se denominan “miedos evolutivos”; son normales y aparecen de forma muy común en muchos niños. Estos, según el niño vaya creciendo y madurando, irán desapareciendo y será capaz de enfrentarse a ellos con normalidad. Si estos miedos se alargan en el tiempo hasta crear unas situaciones que se vuelvan patológicas es necesario acudir a un profesional. En Red Cenit estamos a vuestra disposición para poner en marcha herramientas y programas concretos para ayudar al niño a dormir solo.

Olivia Caloca, psicóloga y terapeuta en Red Cenit