A lo largo de cualquier tipo de aprendizaje debemos superar los diferentes problemas o situaciones que se nos van presentando, para lo cual es necesario que se establezca un perfecto equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales: el hemisferio derecho (funciones intelectuales como: percepción del espacio, el ritmo, el color, la dimensión, la imaginación, etc.) y el hemisferio izquierdo (funciones intelectuales como: capacidad verbal, lógica, secuencial, numérica, lineal y analítica).

 

“Sin curiosidad no hay creatividad.”

Por tanto, a diferencia de lo que se ha pensado durante mucho tiempo, es necesario que la parte lógica y la parte creativa trabajen conjuntamente para generar la respuesta adecuada ante una situación problemática. Y esta es por sí sola, una gran razón para destacar la conveniencia del desarrollo del pensamiento creativo, importante en nuestro día a día y crucial para lograr una óptima formación durante la etapa escolar, ya que está relacionado directamente con la inteligencia.

Lo que ocurre es que, para que la creatividad se desarrolle, es necesario que nuestro cerebro reciba cierta estimulación. Son muchos los autores que han estudiado y siguen estudiando el fenómeno de la creatividad, entre ellos, Diane F. Halpern, en su libro “Thought and Knowledge: An Introduction to Critical Thinking” (1984), explica que la creatividad puede entenderse como la “habilidad de formar nuevas combinaciones de ideas para llenar una necesidad (pensamiento crítico y dialéctico)”. Por su parte, Frank Barron, en su publicación “Creative Preson and Creative Process” (1969), expone que “el proceso creativo incluye una dialéctica incesante entre integración y expansión, convergencia y divergencia, tesis y antítesis”.

Así pues, el desarrollo del pensamiento creativo está ligado a las condiciones socioambientales y culturales en las que nos desarrollamos, entre las cuales, encontramos tanto factores potenciadores, como inhibidores. No obstante, independientemente de nuestro entorno, la creatividad está en nuestras manos, por eso depende de nosotros el recurrir a técnicas para poder potenciarla.

Orientaciones para potenciar el Desarrollo de Pensamiento Creativo:

– Mantener una actitud de duda continua (aunque moderada).

– No creer solo en las propias ideas, dar una oportunidad a las ideas de otras personas puede   desencadenar un flujo de ideas creativas en ti.

– No aferrarse a las tradiciones/costumbres del entorno (cuestiónalas).

– Conocer y visitar otros países/culturas…Así se flexibiliza nuestro pensamiento sobre cómo funcionan, ante los mismos hechos, en otros lugares.

– Leer.

– Evitar en exceso las rutinas.

– Intentar tener momentos íntimos de inactividad, soledad y silencio.

– Hacer las cosas por tu propio placer (no por el de los demás),

– Pregúntate siempre el por qué de las cosas y, ante un problema determinado, imagina que tienes todos los recursos para, poco a poco, incluir las restricciones e ir moldeando la solución.

En definitiva, el desarrollo del pensamiento creativo está ligado a la historia de vida de cada persona, y por tanto, a las condiciones sociales y culturales en las que se enmarca dicha historia.

Así pues, ¿cómo de importante es el pensamiento creativo en los niños? ¿Cómo podemos ayudar a desarrollar y potenciar la creatividad en los más pequeños?

El desarrollo de la creatividad es una de las aptitudes que podemos considerar más importantes en el desarrollo de los niños ya que esta les va a ayudar a expresarse por sí mismos y a desarrollar su pensamiento abstracto, también, va a favorecer la resolución de problemas,  así como, la relación con su entorno a lo largo de su vida.

Se sabe que en los últimas décadas la creatividad e imaginación de los niños se ha ido deteriorando, probablemente por el uso de las nuevas tecnologías, ya que, actualmente los niños pasan más tiempo delante de la tablet, el ordenador, el móvil, o aparatos similares dedicando así poco tiempo al juego libre y no estructurado en el que los niños dejan volar su imaginación inventando juegos y actividades únicas y originales.

Tenemos que aprender a estimular la creatividad, tanto de los más pequeños, como de aquellos más mayores, y así lo expondremos en un próximo artículo, en el que expondremos tareas para estimular el pensamiento creativo a través de juegos y actividades cotidianas.

“Creatividad implica huir de lo obvio, lo seguro y lo previsible para producir algo novedoso.” Guilford

María Vicente psicóloga y terapéuta en Red Cenit.