Hace unos meses se hablaba en el blog de la importancia de la Atención Temprana en niños prematuros. Pero, ¿cuál es el papel del logopeda en este ámbito? ¿Dónde y cuándo debe empezar la intervención logopédica?

El bebé prematuro, entendiéndose como prematuro todo parto realizado antes de completarse la semana 37 de gestación, presenta dificultades en las funciones orofaciales, lo que implica limitaciones en la respiración y la alimentación (succión y deglución), aspectos que pertenecen al ámbito de la logopedia y que son vitales para un correcto desarrollo del bebé.

¿Qué rol tiene el logopeda en la UCI neonatal? El logopeda es el especialista formado en evaluar el estado de los órganos implicados en las funciones nombradas y realizar una intervención en caso de ser necesaria, evitando o corrigiendo desequilibrios orofaciales, atendiendo principalmente a los procesos de alimentación. Su trabajo con los bebés prematuros, comienza por valorar la presencia y eficacia de reflejos orales, la fuerza y el ritmo de succión del bebé y la coordinación entre la succión-respiración-deglución, siendo este último el que determinará el tipo de nutrición que recibirá el bebé y las condiciones en las que se llevará a cabo.

¿Dónde comienza el trabajo logopédico? El lugar idóneo para realizar esta primera valoración es en la propia incubadora, en la UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales), espacio dónde el bebé pasará sus primeras semanas, dependiendo del grado de prematuridad y de sus dificultades.

¿Cómo interviene el logopeda en la UCI neonatal? Una vez realizada una primera evaluación, es trabajo del logopeda comenzar a realizar una estimulación orofacial a través de ejercicios de Terapia Miofuncional, marcando como objetivo conseguir un equilibrio armónico entre la musculatura orofacial y las funciones implicadas. Así como buscar los reflejos necesarios para la alimentación, en caso de que estos no se encuentren presentes o no sean eficaces.

La intervención logopédica se realiza mediante:

  • Estimulación miofuncional en la motricidad oral, con o sin sonda gástrica, necesaria para una correcta función y armonía de los músculos implicados.
  • Masajes, para regular la sensibilidad y la propiocepción de la zona peribucal y labios, que se puede ver afectada por el uso prolongado de sonda.
  • Entrenamiento de la SNN (succión no-nutritiva), pre-requisito para la adecuación de la alimentación vía oral en los bebés con sonda; y la SN (succión nutritiva), importante debido a su función alimenticia, calmante y social con los progenitores.
  • Trabajo con la familia, vital para una mayor comprensión del estado de su bebé, así como para poder realizar un trabajo conjunto y continuo.

A modo de conclusión, destacar la importancia de la presencia del logopeda en la UCI neonatal para evaluar todos los aspectos resumidos; y posterior al alta, para poder continuar con el trabajo a nivel orofacial y continuar introduciendo nuevos alimentos.

Andrea Fort, es logopeda en Red Cenit Castellón