En RED CENIT apostamos por todo lo favorezca el desarrollo funcional de los niños. La música, el deporte, el teatro, etc… son algunas de estas cosas. Queremos animar a todas las familias con niños con trastornos del Neurodesarrollo a que participen o realicen deportes o artes escénicas, no como tratamiento sino como actividades deportivas, de ocio o complementarias a la educación de cada niño.

 

¿Puede la música servir de recurso para favorecer la adquisición del lenguaje?

La música es un elemento que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, recurrimos a ella en multitud de ocasiones, ya sea para cantar, bailar o incluso para dormir. Quizás, desconocemos todo lo bueno que nos puede llegar a ofrecer, por este motivo, pretendemos profundizar sobre el “poder” que ejerce la música en el desarrollo de nuestro lenguaje.

Durante el periodo de adquisición de las habilidades comunicativas y del lenguaje, la música nos puede servir de gran ayuda, debido a que potencia, entre otras cosas, la atención conjunta entre los sujetos, la imitación, la adquisición de nuevo vocabulario y el aprendizaje de estructuras sintácticas cada vez más elaboradas. Para los niños con dificultades en el desarrollo del lenguaje, la música puede ser un método eficaz para estimular su comunicación gracias a sus particulares entonaciones y rimas que favorecen la producción verbal y convierten el aprendizaje del lenguaje algo fácil y divertido. A través de la música se estimula la imaginación al recrear historias que combinan el mundo real con el ficticio.

Las canciones infantiles están compuestas por melodías de ritmo pegadizo y sencillo de imitar. Los estribillos se caracterizan por recalcar aquellas palabras acentuadas, siendo las más utilizadas las palabras agudas, tal y como se puede apreciar en los siguientes estribillos:

“Debajo un botón, ton, ton. Del señor Martín, tin, tin, había un ratón, ton, ton, ¡ay! que chiquitín, tin, tin”; “Cucú cantaba la rana, cucú debajo del agua. Cucú pasó un caballero, cucú con capa y sombrero”.

La mayoría, se caracterizan por ser repetitivas y, en ocasiones, incluir en sus letras onomatopeyas. Los sonidos de los animales de la granja suelen ser los primeros que aprenden a imitar. Otras, sin embargo, siguen una secuencia, ya sean números, letras, personajes, etc. Son las llamadas “canciones acumulativas”, porque repiten y añaden cada vez un elemento nuevo. Con ellas se ejercita la memoria y la capacidad de seguir una secuencia determinada. Un ejemplo de ello lo vemos en las siguientes canciones:

“Estaba la rana” https://www.youtube.com/watch?v=G3LrhTj1kPM

“Un elefante se balanceaba”  https://www.youtube.com/watch?v=udvXVnUii5c

Para hacer más entretenidas las canciones, algunas optan por asociar un determinado gesto a una palabra o acción (sí, no, adiós, hola, etc.), de esta manera facilitan al niño la comprensión de dichas palabras. Canciones como “Yo tengo una casita” o “Soy una taza” ponen en práctica este recurso.

Es importante elegir las canciones que mejor se adapten a la edad y preferencias de los niños, por tanto, aquellas canciones que tengan un ritmo más pausado favorecerán su comprensión y posterior producción y memorización. En cambio, las canciones con un ritmo más rápido tendrán una mayor complejidad a la hora de ser reproducidas y serán más apropiadas para niños con una adecuada fluidez verbal.

A lo largo de los años, se han publicado numerosos estudios que argumentan que la música además de favorecer el desarrollo del lenguaje, ofrece resultados positivos en la terapia con personas con Autismo (TEA), con personas con Déficit de Atención (TDAH) e incluso en el tratamiento del Alzheimer, entre otros.

Se ha comprobado que en la terapia con personas Autistas o con niños con TDAH, la música potencia la relajación, la atención y la mejora de las relaciones sociales.

En personas mayores con Alzheimer, la música les ayuda a activar los recuerdos difusos de su memoria. A continuación, os dejo el siguiente enlace donde podréis ver el magnífico proyecto llamado Música para despertar que están realizando un grupo de profesionales en el centro de mayores Caxar de la Vega en Granada. http://www.musicaparadespertar.com/alzheimer/

“La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas”

 

Patricia León, logopeda de RED CENIT