Hace unos días, una familia del Centro de Desarrollo Cognitivo Red Cenit, del cual soy terapeuta desde hace 6 años, me propuso ayudarles a realizar un escrito para la comunión de su hijo. Me sentí muy afortunada cuando me lo pidieron porque para ell@s formo parte de sus vidas desde hace mucho tiempo, y, por supuesto, les comenté que lo haría con mucho gusto.

Creí que era importante que I.H.G. supiese que yo iba a escribir sobre él, y después de las veces que hemos hablado tanto sobre cómo se ve él, y haber trabajado la teoría mentalista, le comenté que me gustaría hablar desde su voz, con sus pensamientos; y así fue como me puse manos a la obra
Hoy me gustaría compartir este texto con todos los lectores de nuestro blog, ya que seguramente muchos de los papás de  héroes con TEA se sientan reflejadas.

La familia comenzó su texto así:

“Hoy es un día muy especial. Estamos reunidos familia y amigos para celebrar la comunión de I.H.G., pero es una comunión un tanto especial, puesto que tus papás son de culturas diferentes. Te damos la libertad de que tú puedas elegir cuando seas mayor el camino a seguir y respetaremos tu elección, pues si en algo estamos de acuerdo es en el amor hacia tí, en que seas feliz, y ante todo, seas una buena persona.

Con tu llegada cambiaste nuestra escala de valores y nos enseñaste a ser mejores personas.

Tu color es el azul, color con mucho significado para nosotros. Te gusta ser el alma de la fiesta, por eso tú no podías ser el marinero, querías ser el almirante, así que hoy eres el capitán del barco y nosotros las tripulación y queremos dar las gracias a toda la tripulación por acompañarnos en este día tan especial lleno de emociones y sorpresas, pues sin vosotros no hubiese sido posible.

Eres un ejemplo a seguir; eres un niño alegre y cariñoso; haces la vida muy fácil, gustándote los pequeños detalles que a fin de cuentas son los más importantes; eres un niño con muchas cualidades; eres valiente, luchador y tienes afán de superación.”

Desde aquí yo comienzo a hablar con su voz. Él se describió en algunas frases que yo he intentado plasmar de la mejor maneras:

“Soy I. H. G. Me gustan las personas que me hacen sentir feliz y que me ayudan a ser mejor persona.
Hay veces que necesito que me ayuden a entender lo que pasa a mi alrededor y poder enfrentarme a ello de las mejor maneras.

Soy un niño con carácter fuerte, y soy exigente, porque cuando me gustan mucho mis cosas favoritas quiero tenerlas. Estoy aprendiendo a que no todo puede tenerse, ya que mi familia trabaja muy duro para poder cubrir mis necesidades básicas y hay cosas que no son tan importantes. Muchas gracias familia.

Tengo claro lo que no me gusta, por ello me cuesta darme cuenta de lo que a los otros les pueda gustar. Soy un niño con muy buen corazón y no me gustan las mentiras, pero si me cuentas un secreto puedo contarlo porque prefiero la transparencia y las personas que me conocen saben que me gusta que me digan la verdad, y si me ofenden o me hacen daño tus palabras, me defenderé cómo mejor pueda, pero a veces puedo decir cosas que no siento. Por ello, no siempre me lo tengáis en cuenta, y pido perdón de antemano.

En mi colegio tengo compañeros de clase y algunos son mis amigos; en ocasiones me puedo enfadar si no hacen lo que yo les digo, pero cada día aprendo a ser más paciente e intento compartir sus juegos, aunque no me gusten, pero si me gusta estar con ellos. En los estudios me considero un niño inteligente porque sé muchas cosas, pero por otro lado soy despistado porque algunas cosas se me olvidan.

Mi familia me quiere tal como soy aunque a veces les gustaría que entendiese las bromas y que no me lo tomase en serio, porque eso me enfada; No me gusta el sentido del humor, no lo entiendo y por ello lo rechazo. Entonces si me haces una broma quizás pueda enfadarme, estoy intentando poder aceptarlas  poco a poco.
Mis sueños son ser un comerciante y un pintor de cuadros.

Quiero agradecer a todos lo que han venido este día a celebrarlo conmigo. Es muy importante para mí.
Muchas gracias”

I.H.G.

Mi pequeño gran héroe ¡¡qué mayor te haces!!
Por muchos años más compartiendo contigo; gracias por enseñarme tanto y por confiar en mí todos estos años. Cómo tú dices: “eres mi pedagoga y me enseñas a ser más creativo y mejor persona”.

Vanessa Civera, pedagoga y terapeuta en RED CENIT