Estaremos de acuerdo en que ofrecer una buena alimentación es muy importante para el crecimiento y desarrollo saludable de nuestros hijos. Ahora bien, sabemos que en muchas ocasiones tienen dificultades a la hora de ingerir alimentos como la verdura o la fruta. Por lo tanto, hoy vamos a compartir con vosotros una estrategia visual para trabajar la alimentación en niños con autismo, la cual utilizamos en nuestro Centro de Integración Sensorial de Valencia, obteniendo resultados positivos. 

¿Cómo podemos trabajar la ingesta de alimentos saludables de una forma dinámica y divertida?

La fruta y la verdura son alimentos que en ocasiones son rechazados por el niño, por lo que esta estrategia ayuda a conseguir una ingesta adecuada, favoreciendo un sentimiento de éxito cada vez que el niño logra los pasos implicados y una motivación mayor al conseguir una recompensa gratificante.

Como podéis ver en el DESCARGABLE de este artículo, consta de una estrategia fácil de utilizar, además de ser dinámica y muy visual para los más pequeños, y que ayuda a favorecer la alimentación en niños con autismo.

A continuación, os mostraremos como poder utilizar este DESCARGABLE de la manera más eficaz posible para ayudar a la alimentación en niños con autismo.

En primer lugar, describimos los objetivos o fases que el niño tiene que seguir y consecuentemente lograr, para la ingesta del alimento:

  • Fase de aproximación. Es la primera fase y una de las más importantes. Cuando el niño rechaza completamente un alimento es necesario que empiece con la manipulación libre, reduciendo así el rechazo o el miedo que le genera tocarlo. Cuando el niño logra esto, irá poco a poco aproximando el alimento a la zona orofacial, acercando y tocando partes de la cara como son las mejillas y los labios. Es importante que esta acción sea llevada a cabo por el niño de manera activa y se puede realizar como un juego donde nuestra participación sea de referencia para él.
  • Un besito. Esta es la segunda fase. Consta en darle un besito a la fruta o verdura, así como a cualquier alimento que se pretende conseguir ingerir.
  • Lamer. En esta fase, el niño tocará con su lengua la fruta o verdura que queremos que ingiera. Así conocerá el sabor del alimento presentado y podrá empezar a acostumbrar al organismo sobre cada nuevo sabor.
  • Mordisquito. Esta es la última fase donde el niño dará pequeños mordisquitos a la fruta o verdura presentada. Se hará muy poco a poco y de trocitos muy pequeños a más grandes, según la evolución de cada niño.

En segundo lugar, se mostrará la recompensa. Es algo que ayuda a motivar al niño a realizar la actividad. En la tabla se pueden ver unas palomitas, pero también podemos adaptar esta recompensa al gusto del niño utilizando otros elementos como el chocolate, una “chuche” o cualquier cosa que considere agradable.

Esta actividad se llevará a cabo todos los días de la semana, y se colocaran caritas sonrientes cada vez que el niño logre o consiga uno de los objetivos.

Fomentar la ingesta de estos alimentos es difícil y requiere de mucha paciencia, por lo que cada pasito conseguido es un éxito para nosotros, pero sobre todo para el niño. Es muy importante el refuerzo positivo en la alimentación en niños con autismo por cada acercamiento o paso que complete.

La recompensa se dará según vosotros lo consideréis. Una opción sería ofrecerla por cada paso conseguido, pero a medida que le sea más fácil realizar la tarea, se alejará, ofreciendo la recompensa una vez logrados todos los objetivos.

Como hemos comentado en anteriores artículos, los apoyos visuales favorecen el aprendizaje y la adquisición de una rutina. Este tipo de apoyo ayuda a los niños a comprender una orden y a llevarla a cabo, teniendo en cuenta la importancia que esto conlleva.

Nunca está de más probar cosas nuevas.

¡Buena suerte y manos a la obra!

 Andrea Pérez, es Terapeuta Ocupacional en Red Cenit Valencia